jueves, 27 de octubre de 2011

En la cuerda floja

La falta de avances en materia de infraestructura vial está a punto de descarrilar al ministro de Transporte, Germán Cardona.


La encuesta de Invamer Gallup para el mes de septiembre refleja la inconformidad generalizada: Germán Cardona es el ministro con el índice de favorabilidad más bajo, 7%




Las críticas contra el ministro de Transporte, Germán Cardona, no ceden. Primero fue cuestionado por lento, pues durante el primer año del Gobierno no se vieron avances en la contratación y construcción de obras. El Ministro se defendió argumentando que, si bien necesitó ese tiempo para revisar el estado de la infraestructura, a partir del segundo semestre de 2011 su Ministerio pasaría a una etapa de ejecución. No obstante, estos anuncios también han generado escepticismo. No se sabe si realmente existe la plata para financiar las megaobras que está anunciando.

Cardona reveló a finales de septiembre un paquete de proyectos que costaría $40 billones en los próximos cuatro años. No está claro todavía, sin embargo, que el Ministerio de Hacienda y Planeación Nacional hayan dado su aval para que se pueda hablar de una cifra de ese tamaño. De hecho, en ningún lado aparece presupuestada esa plata. Se trata de una situación preocupante, si se tiene en cuenta que 70% de ese dinero lo pone la Nación. No existe ni siquiera en el Marco Fiscal de Mediano Plazo, y mucho menos en el presupuesto del próximo año.

A eso se suma que Cardona es el funcionario peor evaluado en el gabinete. Líderes gremiales y empresarios se han mostrado impacientes con la falta de acciones concretas. Javier Díaz, presidente de Analdex, afirmó hace unos días que casi extrañaba a Andrés Uriel Gallego, quien pasará a la historia por haber sido el Ministro de Transporte durante los ocho años anteriores a la aprobación final del TLC con Estados Unidos, pero que mantuvo “en el congelador” el desarrollo de la infraestructura en Colombia.

La encuesta de Invamer Gallup para el mes de septiembre refleja la inconformidad generalizada: Germán Cardona es el ministro con el índice de favorabilidad más bajo, 7%. La cifra solo es comparable con la que tenía el alcalde Samuel Moreno en sus peores momentos.

La aprobación del TLC, que fue esperada por cinco años pero tomó a los colombianos por sorpresa, crea aún más presión sobre el Ministerio de Transporte. Luis Carlos Villegas, presidente de la Andi, cree que el tráfico de carga se duplicará en el país una vez entre en vigencia el acuerdo comercial. Hay muchas preguntas sin respuesta. ¿Por dónde pasarán esas tractomulas si las vías se están derritiendo? ¿Por cuáles terminales aéreos se movilizarán los empresarios y turistas nuevos? ¿Dónde se almacenarán los miles de nuevos contenedores que entrarán y saldrán del país

Carrera contra el tiempo

Sin lugar a dudas, Cardona heredó una gestión paralizada y un enorme caos contractual. Grandes concesiones que se entregaron en el gobierno anterior agotaron los recursos asignados y utilizaron las ampliaciones de los contratos permitidas por la ley, pero no lograron acercarse a la terminación de las obras. Cardona afirma que durante su primer año en el despacho tuvo que ocuparse de hacer un inventario detallado y generar las condiciones para que las nuevas obras solamente se hicieran cuando existieran los estudios y diseños necesarios. A partir de este segundo año, afirma, la prioridad es la ejecución.

El paquete anunciado de $40 billones incluye más de 5.000 kilómetros de carreteras y 1.000 kilómetros de vías férreas. Primero se harán los estudios técnicos y diseños, se conseguirán las licencias ambientales y los predios. Solo entonces se iniciará la construcción. Antes de terminar este año se harán los concursos de estructuración y luego vendrán aquellos para construir y operar las vías, que se harán desde mediados de 2012 y serían adjudicados durante 2013. Las primeras vías en adjudicarse deberán ser las que ya tienen estudios de ingeniería listos, como las Autopistas de la Montaña y la vía Girardot–Puerto Salgar.

Así, los días que quedan de este año serían cruciales para la recuperación de la credibilidad del ministro Cardona. Los $40 billones en cuatro años no aparecen aún en las cuentas fiscales del Ministerio de Hacienda y Planeación. Considerando que quedan tres años del presente gobierno y que, para cumplir con la promesa, los estudios deberían iniciarse de inmediato, esta es una omisión extraordinariamente importante. Si hay dilaciones, el programa quedaría, en el mejor de los casos, para ser realizado por el gobierno siguiente. Si el año 2011 se cierra sin definiciones claras, la credibilidad del plan se vería seriamente afectada.

La adjudicación de Autopistas de la Montaña será una primera prueba de la eficacia de esta nueva etapa de ejecución. El proyecto tiene un costo estimado de $15,5 billones. Hay claridad sobre las fuentes de donde saldrán $5,8 billones, pero falta todo el resto.

Aunque el Ministro ha declarado que Autopistas de la Montaña es prioridad absoluta, subsiste una discusión entre el Ministerio y la Gobernación de Antioquia sobre el dinero que falta. El Gobernador plantea que este faltante podría cubrirse con $4 billones aportados por ISA, $3 billones por la Nación y $2 billones por la Gobernación. Sin embargo, el Ministerio espera un mayor aporte de parte de Antioquia. Una reunión entre el Gobernador y el Ministro para definir este tema, planteada para la semana que terminó el 21 de octubre, fue suspendida indefinidamente. El tema sigue en el aire.

Faltan hechos

El ministro Cardona necesita mostrar más hechos cumplidos y menos planes. “Se requiere una mayor audacia para sacar adelante las obras que se están construyendo”, afirma Saúl Pineda, director del Centro de Competitividad de la Universidad del Rosario, quien además criticó la manera lenta y segmentada como se están ejecutando los proyectos de doble calzada en el país. El Ministro tiene la responsabilidad de lograr que los actores centrales del problema lleguen a una visión unificada que permita superar el caos. Hace unos años, en Chile y México también se presentaron problemas contractuales con los concesionarios privados. Ellos lograron superar las dificultades con propuestas creativas, en consenso con el sector empresarial.

En Colombia, el disenso sigue siendo notable. La Cámara Colombiana de Infraestructura (CCI) se queja de la lentitud en giros a constructores y advierte el daño que causará la prohibición de los anticipos. El gremio pide con urgencia un “plan de choque” que permita recuperar el tiempo perdido en la vía Bogotá - Buenaventura, principal corredor vial.

El logro de consensos es esencial. La anterior directora del Inco, María Inés Agudelo, creó varias mesas de diálogo junto con directivos de la concesión Bogotá - Girardot para allanar el camino y salvar el proyecto. Sin embargo, con la salida de la funcionaria, las mesas se suspendieron.

En suma, Germán Cardona sigue en el ojo del huracán. Empresarios y expertos le reclaman imaginación, pragmatismo y celeridad a la hora de las soluciones. Los resultados de las próximas semanas serán críticos para el Ministro.

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