lunes, 7 de febrero de 2011

Una tabla divide a camioneros

Al volante de su tractomula Ford modelo 82, Jesús Enrique Moya sentencia que "con la eliminación de la tabla de fletes serán muchos los pequeños transportadores que van a desaparecer".

Para el transportador opita, con muchos años de experiencia en el negocio, el fundamento de su afirmación es simple: "si con la tabla pagaban lo que a ellos les provocaba, con la libertad, dizque vigilada, la carga se entregará al que cobre más barato".

Para Enrique eso no es novedad, pues se trata de una actividad muy competida, en la que el pulso es desigual entre los grandes empresarios del transporte, dueños de flotas enteras, y los pequeños transportadores que tienen uno o dos camiones.

"Es un trabajo de sobrevivencia", afirma Enrique, quien busca arañarle 35 toneladas de carga a una industria que a diario moviliza en promedio 422 mil toneladas de mercancías. En 2009, por las carreteras colombianas se transportaron 137,5 millones de toneladas y en 2010 se observó un incremento de 10,0 por ciento, alcanzando las 152 millones de toneladas.

"Sin la tabla de fletes, esto se va a poner más duro. El dueño de varios camiones no tendrá problema, si tiene uno parado por falta de viaje o porque se varó, hay están los otros carros generando ingresos, pero yo que tengo un sólo carro ¿qué hago?" pregunta el transportador, para quien el negocio seguirá orbitando, de forma directamente proporcional, a la generosidad que el camionero tenga en las propinas o comisiones que da 'voluntariamente' a los despachadores de carga. "A mayor propina, más facilidad para tener viaje pronto" insiste.

ABC de la libertad vigilada
El Gobierno asegura que con el nuevo esquema el pequeño camionero, como Enrique, "no se verá afectado".

El modelo, dice el Ministerio de Transporte, "flexibiliza las condiciones de habilitación de las empresas de transporte para que los pequeños camioneros se puedan asociar y conformar su propia empresa transportadora, lo cual les permitirá negociar directamente con los generadores de carga".

También se contempla capacitar a los propietarios de vehículos para que se profesionalicen en la administración del negocio y formalizar las condiciones laborales de los conductores.

Para Enrique no son muchos los avances, pues hoy el pequeño camionero hace negocios directamente con el generador de carga, la afiliación a una empresa transportadora no le representa ningún privilegio o beneficio y la administración de la actividad durante más de 10 años muestra, según él, que sabe manejar el negocio.

Las apreciaciones del transportador huilense radicado en Antioquia, son compartidas por Jaime Sorzano Serrano, director de la Federación de Transportadores de Carga por Carretera (Colfecar), quien advierte que los sistemas, herramientas y condiciones planteados deben ser operantes en el momento de iniciación del nuevo sistema regulatorio, "pues no tendría sentido que dichas modificaciones arrancasen sin dientes; ello equivaldría a una regulación inoperante cuyos efectos equivaldrían a libertinaje, lo cual no está en las previsiones gubernamentales y tampoco en nuestras aspiraciones".

Eliminación de la tabla
Para Clara María García Rúa, directora de la Asociación de Fomento y Seguridad en Distribución de Carga (Defencarga -usuarios del sector-), la eliminación de la tabla de fletes es pertinente.

Contrario a lo que piensa Enrique, la dirigente dice que ese esquema no está soportado en estudios técnicos y algunos de los valores fijados están sobredimensionados y otros por debajo de los costos reales de operación.

García, apoyada en un estudio del Banco Mundial, sostiene que la organización actual del sector resulta en un desempeño operativo caracterizado por altos costos de transacción, precios superiores a los que podrían pactarse, y una limitada calidad de servicio.

Según las cuentas de 100 pesos de flete, la empresa realmente paga entre 80 y 85 pesos al operador individual que transporta la carga. La empresa cobra por su intermediación entre un 10,0 y 15,0 por ciento y, adicionalmente, retiene un 1,0 por ciento por impuestos, otro 1,0 por ciento por seguros y aproximadamente un 2,0 por ciento por los costos financieros.

Estos últimos se deben a que la empresa le paga al transportista individual antes de cobrarle al generador de carga, es decir, le anticipa el 50,0 por ciento del flete y completa el pago a los 10 días de entregar la mercadería, en tanto que cobra del generador de carga entre 45 y 90 días de pactado el flete.

Otro aspecto que distorsiona los valores de la tabla de fletes es la productividad de los equipos. En Colombia un camión produce 240 mil toneladas por kilómetro al año contra 770 mil toneladas por kilómetro en México.

Defencarga, acogiendo la tesis del Banco Mundial, considera que los extremos regulatorios han demostrado ser problemáticos y que la transformación del sector debe ubicarse en un punto entre un mercado fuertemente regulado y uno completamente desregulado. y la libertad vigilada para ser la alternativa.

Enrique, mientras tanto, no participa en el paro actual de camioneros porque perdería plata y aspira encontrar en la imperfección del nuevo esquema la forma de seguir manejando su camión.

» El Gobierno busca el apoyo de los gremios del transporte

Un esquema para fortalecer la competitividad del país
El Ministerio de Transporte asegura que el nuevo modelo de libertad vigilada, para fijar los costos del transporte de carga, tiene entre sus beneficios permitir que el mercado determine libremente las relaciones económicas entre el generador de la carga, la empresa de transporte y el propietario del vehículo, es decir, eliminar el precio mínimo por la movilización de carga. Según el jefe de esa cartera, Germán Cardona Gutiérrez, habrá vigilancia para que se paguen los precios justos por la movilización de carga, es decir, que se ajusten a una estructura de costos calculada técnicamente.

El modelo estaría disponible en la página web del Ministerio para su consulta por parte de los usuarios. Otro de los compromisos que asume el gobierno es que haya una activa vigilancia por parte de la Superintendencia de Puertos y Transporte para que las condiciones libremente pactadas para la movilización de la carga efectivamente se cumplan, en particular las relacionadas con el precio.

El ministro Cardona espera que al finalizar este mes (el 28) quede eliminada la tabla de fletes.

Defencarga reitera que los costos se ajusten a la realidad
La Asociación de Fomento y Seguridad en Distribución Física de Carga recuerda que en materia de precios en transporte terrestre de carga, el sector se encuentra regido por la Resolución 3175

de 2008, o tabla de fletes, lo que quiere decir que aun cuando los insumos vienen presentando aumentos anuales, los precios del transporte no han sufrido variación en un término de dos años y medio.

Para Clara García, directora del gremio, los datos del Índice de Costos del Transporte de Carga por Carretera (Ictc) deben ser tomados en cuenta y analizados para la fijación de las relaciones económicas, basadas en criterios de justicia y equidad que permitan el desarrollo de la actividad transportadora, apuntándole a la competitividad de los generadores de carga y a la expansión productiva del país.

La dirigente también insiste en que es necesario propiciar prácticas eficientes que tiendan a reducir los tiempos muertos de cargues y descargues, inclusive mediante sanciones, buscando el mejor aprovechamiento de los recursos en la distribución física de mercancías.

www.elcolombiano.com

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