domingo, 2 de mayo de 2010

Logística en Colombia: Camino hacia la competitividad

Camilo Álvarez
Juan Felipe Ortiz
Carlos Pabón

Colombia inicia el 2010 en el puesto 72 del Índice de Desempeño Logístico que elabora el Banco Mundial, 10 puestos por encima en comparación al 2007. Sin embargo, son muchas las tareas que aún quedan pendientes. La economía del país reclama nuevos sistemas de logística del transporte de carga para mejorar en la competitividad y es necesario entender que no basta con los proyectos de infraestructura vial programados y por programar. La logística implica avanzar en la reducción de los costos asociados al flujo de bienes y servicios; en la articulación de los diferentes actores que participan en los procesos de intercambio, en la ampliación de la oferta de servicios logísticos y, principalmente, en la provisión de infraestructura logística especializada.

En los últimos 7 años, el país ha registrado tasas de crecimiento positivas alcanzando en 2007 un histórico 7.5%. Asimismo, la participación del comercio exterior en el PIB, según cifras del Departamento Nacional de Planeación (DNP), pasó del 26.3% en 1996 al 31,4% en 2008; y entre los años 2003 y 2008 las exportaciones colombianas han crecido a un promedio anual de 21.2%. Adicionalmente, el Gobierno Nacional, con el liderazgo del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, sostiene en la actualidad una amplia agenda de negociaciones comerciales con países como Canadá, China y España, y con organizaciones internacionales como la Comunidad Andina de Naciones (CAN) y la Unión Europea. Bajo este escenario y de cara a una eventual recuperación de la economía, Colombia afrontará grandes retos en materia de productividad y competitividad que la obligan a adoptar medidas de política que permitan la inserción adecuada del país en el entorno global, maximizando los beneficios derivados del comercio exterior bajo lógicas de eficiencia, reducción de costos y simplificación de procedimientos.

En este orden de ideas, el desarrollo en infraestructura, primordial para el sistema de transporte de carga nacional, debe estar acompañado de medidas complementarias que propendan por un aumento en la competitividad de este sistema y de la economía como un todo. Así, la consolidación del Sistema Logístico Nacional (SLN) se convierte en un asunto de gran importancia dentro del conjunto de políticas públicas a implementar con el ánimo de elevar la productividad y competitividad de la economía colombiana.

En la actualidad, Colombia presenta un gran rezago en el SLN, este rezago ha sido el principal causante de sobrecostos en el transporte de la carga para las industrias colombianas. Javier Díaz, presidente de la Asociación Nacional de Exportadores, presentó un informe sobre los sobrecostos en el sistema de transporte; Díaz destacó cómo enviar una tonelada de carga desde Buenaventura hasta Los Ángeles en Estados Unidos presentaba un costo promedio de 30 dólares mientras que el transporte de esta carga desde el mismo puerto hasta Bogotá tenía un costo promedio de 34 dólares.

Lo más preocupante de esta situación es que no se trata de un caso excepcional si no que por el contrario refleja el gran atraso de todo el sistema operativo del transporte en Colombia, pues tal como lo presentó el DNP en el año 2007, los costos de logística en el transporte de Colombia están por encima del promedio Latinoamericano y de la Región Andina (ver Gráfico 1).[1]


Con el propósito de definir los lineamientos de política que orienten la actividad productiva del país y el intercambio de bienes y servicios bajo parámetros de eficiencia, en junio de 2008 se aprobó el Documento CONPES No. 3527 donde se trazaron los lineamientos de política en materia de productividad y competitividad. Para ello, se plantearon estrategias que permitieran principalmente solucionar deficiencias en la financiación de proyectos de infraestructura y en la regulación y normatividad asociados al transporte de carga y la logística.

Buscando profundizar en dichos aspectos y detallando los planes de acción para llevar a cabo las estrategias planteadas, se aprobó en 2008 el documento CONPES No. 3547 en el que se define la Política Nacional de Logística. En éste se le da especial importancia al establecimiento de las plataformas logísticas con el propósito de estructurar la cadena de abastecimiento y planificar los flujos de bienes y personas vinculados a ésta. Las plataformas logísticas se convierten en un asunto clave para impulsar y articular la actividad organizativa en la distribución de mercancías en el país. Andrés Escobar, ex-subdirector de Planeación Nacional, considera que en esta provisión de infraestructura especializada, el sector privado, junto con los entes territoriales, desempeñan un papel fundamental y se deben tener muy en cuenta las 9 zonas logísticas, los 14 corredores funcionales y las 20 cadenas logísticas definidas en el CONPES para impulsar otros proyectos específicos relacionados (ver Gráficos 2, 3 y 4).

Es necesario destacar que las medidas implementadas, han sido diseñadas teniendo en cuenta el sinnúmero de factores que componen la dinámica de la. Entre estos aportes se encuentra un estudio realizado por el Banco Mundial en el año 2006, en este se plantea que la competitividad se logrará consiguiendo la integración y coordinando las acciones del sector público y el sector privado.

Conociendo la estrecha capacidad de maniobra del presupuesto nacional, el Banco Mundial considera primordial mejorar la calidad del gasto público; por medio de una reasignación eficiente y enfocada a los proyectos que exhorten a la innovación y el desarrollo; ubicando el rol del sector público enfocado al mejoramiento de la infraestructura y a la regulación prudencial de la actividad de transporte de carga. De esta manera, la regulación del transporte carretero, el cual predomina como la principal manera de transporte de carga al interior del país, también demanda un modelo empresarial de facilitación de la logística, entendido como la formalización del sector y el impulso a la creación de empresas operadoras de logística. Dentro de este marco regulatorio se debe promover una liberación paulatina para lograr una regulación prudencial, en donde se le facilite la entrada a empresas; mejorar los sistemas de información teniendo estadísticas confiables que permitan guiar al sector y tomar medidas correctivas oportunas; promover las políticas que controlen las prácticas anticompetitivas, fortalecer las empresas, así como promover el desarrollo de los operadores logísticos y enfocarse a la formalización del sector.

En conclusión, la logística en Colombia presenta un gran rezago en la actualidad que limita la competitividad del sector productivo y exportador en nuestra nación. Ante esta situación, el gobierno nacional, ha diseñado políticas que buscan superar los obstáculos identificados. Cabe resaltar que el mayor reto que se presenta en el corto y mediano plazo es avanzar en la elaboración de una agenda que permita implementar dichas políticas y en la que participen los diferentes actores involucrados; para ello resulta fundamental analizar los factores de economía política y coyuntura económica que han impedido poner en marcha los principales aspectos definidos en la Política Nacional de Logística. Por un lado, las constantes tensiones entre el gobierno central y los transportadores han trabado la introducción de un esquema de regulación prudencial del mercado en lugar de uno de intervención de precios (como lo es la tabla de fletes); por el otro, y tal como lo afirmó Andrés Escobar, la desaceleración de la economía impidió que se concretaran iniciativas privadas de emprendimiento logístico. Sin embargo, la eventual recuperación económica, a consolidarse durante el 2010 según muchos analistas, plantea la necesidad de definir estrategias que retomen e incentiven proyectos logísticos.

Las alianzas entre el sector público (incluyendo los gobiernos regionales), y el sector privado pueden llegar a jugar un papel clave; el Parque Logístico Industrial del Tolima, la Zona Internacional Logística del Caribe-ZILCA y el Centro Logístico de Bosconia (CONPES No. 3568 de 2009). Los anteriores son casos que sientan un precedente sobre el modo en que se puede gestionar de forma exitosa la puesta en marcha de una red de servicios logísticos empleando infraestructura especializada, cumpliendo los preceptos del SLN que en últimas es lo que se desea para el país.



[1]
Departamento Nacional de Planeación. Política Nacional de Transporte de Público Automotor de Carga. 2007.

Fuente: Revista económica supuestos

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